
No se me ocurre calificar este pequeño post de otra manera. El destino ha querido que este año, mis pocos días de asueto transcurran en la Cataluña interior. En un pueblo eminentemente industrial, con pocas cosas de interés turístico, pero con una colinia andaluza muy importante, Igualada.
Está cerquita de Barcelona, en la carretera de Lerida, a unos veinte minutos. Lo primero que me sorprendió el primer día que llegué, es que cuando después de terminar de cenar, sobre las 23,00 horas, decidimos tomar una copa, en algún sitio de ambiente. Difícil estaba la cosa, que ya casi decidimos volver, cuando alguien se me acerca (os juro, que me quedé de piedra), me reconoce y me habla de nuestro querido Sevilla FC. Era un sevillista de igualada, catalán, hijo de emigrantes y padre de sevillistas catalanes.
Román, recien llegado de Alcalá de Valle (Jaén) , el pueblo de sus padres, donde este año paso su descanso veraniego, apuraba ahora en su pueblo los ultimos días de vacaciones antes de incorporarse al trabajo el lunes. Me llevó a un sitio precioso, parecía que estabamos en el Caribe y allí, como no podía ser de otra manera, estuvimos hablando de nuestro equipo hasta las cuatro de la mañana, Cuando nos despediamos, me propuso visitar la Peña Sevillista de Manresa a la que pertenece, pues en su pueblo noy hay (de momento). Me dice que va a llamar a algunos amigos y que podemos tomar unas viandas, mientras departimos en sevillistas.
Yo conocí la peña de Manresa (P.S. La Giralda, se llama) hará cinco años, en un viaje del Sevilla FC y como miembro de la Federación de Peñas. Recuerdo el bonito acto organizado para la visita de nuestro Presidente, que la inaguró de manera oficial. Pero lo de esta vez ha sido distinto. Era un acto íntimo, para siete familias que nos juntamos a hablar de fútbol, de la liga, de la supercopa, de la Champions, pero sobre todo, del Sevilla FC.
No tengo más remedio que reconocer, que me emocioné escuchando las historias que algunos de los presentes contaban. Contaros que tenemos un sevillista de Manresa, socio de la peña y ojo, abonado del Sevilla FC que ve todos los partidos del Sánchez Pizjuán. Se llama Francisco y ya tiene el tío sacado los billetes para todos los partidos que jugamos en casa los seis próximos meses. Al no conocer el día y la hora, se los saca el viernes por la tarde y la vuelta el lunes a primerísima hora, dejando a su mujer y su pequeño aquí, para visitar a sus abuelos en Espartinas y sobre todo, para ver a su Sevilla FC.
Es una de tantas anécdotas vividas anoche. Gente de enorme valor personal. el cariño revosaba por todos los rincones del local. Se desvivieron por atendernos, como si de un gran ejecutivo del Club se tratase, o como si una de nuestras estrellas estuviera de visita. Daba igual, estás en tu casa y te tratamos como lo que eres, sevillista, que es lo más grande que se puede ser en este mundo. Al oir estas palabras a más de 1.100 Km de Sevilla, a uno no le queda más remdedio que pellizcarse la ropa y pensar, es cierto, con nuestras diferencias, con nuestros desencuentros, pero en el fondo, SOMOS Y DEBEMOS SEGUIR SIENDO UNA GRAN FAMILIA. Así será todo mucho más fácil.
A ustedes que puedan estar leyéndome lejos de Sevilla, pues como dice el título del post, no me queda otra que quitarme el sombrero ante vosotros.

