lunes, 8 de noviembre de 2010

¡MISIÓN CUMPLIDA!

Era un partido, que en cierto modo, a todos nos llevaba al Estadio con cierto nerviosismo. La intranquilidad era palpable con cada aficionado que cruzabas algún comentario. Pero era en definitiva, un partido para evidenciar si este Sevilla 10/11 se puede enganchar a los puestos altos, o en cambio estaría relegado a esa zona de nadie a las primeras de cambio.

El calendario nos traía al Sánchez Pizjuán, de forma consecutiva, Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao y Valencia. Tres de los llamados a estar con el Sevilla en la disputa de los puestos altos de la tabla (3 al 6). Pues tres victorias, y además de forma convincente.

El partido de hoy, como no, ha estado marcado por el trencilla Iturralde González. Y en ésta ocasión, no es que se equivocara en nuestra contra, como casi siempre, (que también lo ha hecho en alguna jugada puntutal), si no porque en el minuto 24 de la primera mitad, mandaba a la caseta de forma directa al jugador Topal, por un plantillazo a Cáceres. Además es reseñable que solo terminó el partido con esta roja directa y con una amarilla a Dabo, cosa que seguramente constituirá un record en el currículum del árbitro vasco.

Hasta el mencionado minuto 24, el Sevilla era dominador del partido, con una actitud y agresividad, que se hacía palpable desde el minuto inicial. Desde la expulsión al descanso, pues solo reseñar un centro chut de Perotti, que tras tocar César, golpeó el larguero, marchándose fuera.

La segunda parte fue otro cantar. Con el obligado cambio en la portería che, por la lesión de César y la entrada de Guaita, el Sevilla tenía que lanzarse a por el partido de forma descarada, pero sorprendía la actitud del ultraconservador Emeri, que no realizó cambio alguno en sus jugadores de campo, manteniendo a Aduriz y Soldado en punta. Por su parte Gregorio Manzano, en el minuto 52, retiraba del campo a Romaric, para dar entrada a Álvaro Negredo, pasando Kanouté a la posición de medio centro.

Dos minutos después, tras una de las tantas incorporaciones de Cáceres al ataque (el mejor de largo, hoy), dispara el uruguayo un fortísimo chut a ras de césped que rechaza el porteto valencianista, voleando de forma extraordinaria el vallecano a la red, colocando el uno a cero. En el minuto 73, un lento y desconocido Perotti era reemplazado por Alejandro Alfaro, que solo llevaba tres minutos en el campo, cuando cabecea un centro de Dabo (quizás el único acertado en toda la noche) para poner el segundo en el marcador.

Desde ahí hasta el final, pues un rondo para el Sevilla y un querer y no poner de los valencianistas, que solo tuvieron una oportunidad clara, en botas de Soldado, que resolvió magníficamente Varas, que también estuvo solvente en un par de disparos desde fuera del área.

Importantísimo triunfo, que nos iguala en la clasificación al Valencia, ocupando puesto UEFA, tan solo precedidos por los dos grandes, el Villareal y el Español de Barcelona. Corto se me antoja el resultado para lo visto y sobre todo para lo que podíamos haber conseguido, después de estrellar tres balones en la madera, pero hoy tocaba ganar SI o SI y por tanto, MISIÓN CUMPLIDA.

A partir de mañana, hablaremos de Álvarez, de médicos, de contratos televisivos y otras cuestiones que puedan estar de actualidad. Incluso, a lo mejor, hasta de fichajes inminentes. Pero de momento, a saborear esta importantísima victoria, y como dije en anteriores post, espero que el señor Manzano y los jugadores de esta platilla, me demuestren, que no hay un Sevilla de jugar por casa y otro de visitante. El próximo rival es el Real Zaragoza, pues buen sitio, para poner sobre el tapete nuestra ambición y nuestras intenciones de cara a ésta temporada.

domingo, 7 de noviembre de 2010

AL PAN, PAN. Y AL VINO, VINO.

Vaya por delante que mi motivo es no hacer escarnio de este preocupante asunto, que mi SEVILLISMO me obliga a ser cauto y un tanto reservado; pero no por ello debo dejarlo pasar por alto. La rodilla de Guarente merece que se escriba desde el punto de vista de un aficionado que siente los colores como el que más. Está obligado a pedir responsabilidades, porque no entiende cómo se puede fichar a un jugador con “una rodilla con ciertas deficiencias” según palabras del Doctor Ribas, y aún cuando el citado galeno alertó de ello a los responsables de la entidad, se lleva a cabo su contratación. Alguien debe decir algo al respecto. Es obligación, como siempre ha distinguido al MEJOR EQUIPO DEL SUR DE ESPAÑA, salir y explicar con argumentos creíbles los motivos que posibilitaron hacerse con los servicios del exjugador del Atalanta.

Porque de otro modo ya me veo a mucho indeseable haciendo leña del árbol caído. Deseosos de meter el dedo en la llaga a una entidad y a un Consejo de Administración que, si de algo se está distinguiendo, es de hacer las cosas bien y estar siempre a la altura de cualquier circunstancia que se presente. De darnos la gloria que demandaba el SEVILLA, FC desde hace mucho tiempo y llevar a la entidad a unas cotas inimaginables. No penséis que con lo último dicho pretendo ganarme la confianza y el afecto de nadie, simplemente como SEVILLISTA hay que dar a cada cual lo que se merece, aún cuando quiera que todo este asunto se aclare. Porque debe haber un motivo, para no crear confusión y que otros la aprovechen para su escarnio y divertimento. Todos los SEVILLISTAS somos conscientes que, de quiénes hablo, no hacen otra cosa que, agazapados en la sombra, esperar la ocasión propicia para poder criticar la labor de un Consejo de Administración que tanta gloria nos ha dado. Más, dicho esto, quiero apostillar que ni soy oficialista, ni pretendo serlo.

Por tanto la gravedad del asunto me obliga a pedir explicaciones y, reflexionando sobre el particular y empezando por el principio de todo, no entiendo mucho, porque carezco de datos, por qué no se finiquita la contratación de Borja Valero (es argumento fácil y poco creíble lo de que el Villarreal se metió por medio) cuando el jugador está convencido de su pase al MEJOR EQUIPO DEL SUR DE ESPAÑA, frustrándose a última hora por no sabemos muy bien qué motivo. Entonces se acomete el fichaje de Tiberio Guarente y nos enteramos en noviembre que el jugador presentaba serios problemas en su rodilla antes de su contratación, que tiene que pasar por el quirófano y que se prevé que esté como mínimo seis meses en el dique seco y por tanto hay que buscar con urgencia su sustitución con el consiguiente doble desembolso que ello conlleva. Es muy fuerte para cualquier SEVILLISTA enterarse de esta circunstancia, máxime cuando todos esperábamos que se resolviera el grave problema que acarreábamos en el centro del campo la pasada campaña. Cuando estábamos ilusionados por traernos un mediocentro de garantías que posibilitara más dinamismo y creatividad a una zona que, desde tiempos de Pousen o el mejor Maresca, mostraba unas carencias muy preocupantes.

Alguien debe comparecer y decir algo al respecto, está obligado a ello, no para callar bocas de tanto indeseable que, soy consciente que no van a callar aunque los argumentos sean creíbles. No para ellos, sino para la gran familia SEVILLISTA que no podemos esperar a una Junta General de Accionistas para su aclaración, y nos sentimos muy molestos sobre el particular, y en justicia merecemos por fidelidad y amor a nuestros colores, saber las causas por las cuales se creyó conveniente y se llegó a la conclusión de que, a pesar del estado de su rodilla, Tiberio Guarente era el jugador que necesitábamos para cubrir la zona de creación del equipo, y afrontar con garantías los objetivos establecidos a principio de temporada, y que aún hoy están vigentes.

Fco. Borrego

sábado, 6 de noviembre de 2010

CHARLA CON ÁLVAREZ Y MARCHAMOS PARA CARAVACA.

Antes que nada, disculparme de nuevo con los amigos de la Peña Sevillista Pepe Castro, en especial con mi amiga Mayte, con mi amigo Giulio Guerrera, que tan amablemente me llamó para invitarme al acto y con el propio “Biri Biri”, con el que tuve el placer de departir durante unos minutos, como gentileza de mi amigo el Italiano de los cojones.

Pero ayer, después de cumplir todos los compromisos profesionales, que no han sido pocos esta semana, tomé la decisión, ya que no teníamos fútbol ni sábado, ni domingo, pues de buscármelo yo mismo. Recibí una llamada la pasada semana, de Antonio Álvarez confirmándome su presencia en Granada en el II encuentro de Peñas de dicha Ciudad, donde además, se aprovecharía para disputar el I Trofeo del Fútbol Sala Antonio Puerta, para posteriormente desplazarnos a la sede social, para los actos del mencionado encuentro de peñistas.

Allí estaremos con el amigo Antonio y rodeado de sevillistas llegados desde las provincias de Granada, Málaga y Córdoba. Espero un buen rato de charla y sevillismo puro, del que me gusta a mí, del que estoy convencido vivisteis ayer los que os desplazasteis a la Peña Pepe Castro. Interesante seguro, será la charla con el amigo Antonio. Tenemos mucho que contarnos de esto últimos meses.

Pero (repitiendo la frase de ayer), aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, resulta que mi equipo del alma, mi Sevilla AT juega mañana a las doce en la localidad murciana de Caravaca de la Cruz. Si miramos el mapa, pues no estamos tan lejos, por tanto, excelente oportunidad para marcharnos por la tarde, alojarnos en el NH Amistad de Murcia (donde se concentra el equipo) y vivir una noche de convivencia con todos mis amigos del Sevilla AT, además de compartir sevillismo con mi querido Antonio Cabrera, que viaja como delegado de la expedición.

Esperemos que los chavales de Tejada, no deleiten con un nuevo triunfo, pero lo que desde luego está garantizado, es la “borrachera de amigos y sevillistas” que me voy a dar este fin de semana. El lunes, será otro cantar. Entonces tendremos los siete sentidos puestos, para a las 21,30 horas, estar en perfecto estado, para dejarnos el alma animando a nuestro equipo en el trascendental partido que nos enfrentará al Valencia CF.

Para finalizar, como espero que todos ustedes sepan, nuestro duende está ya, en Los Palacios, bajo los atentos cuidados de toda su familia. En breve comenzará su rehabilitación y esperemos que pronto, muy pronto, lo volvamos a ver vestido de corto.