El pasado jueves 20 de enero del presente año, tuvo lugar en Barcelona un acto muy especial, para todos los enfermos de esa terrible enfermedad que se llama ESCLEROSIS MULTIPLE, y que está azotando terriblemente a muchas personas en el mundo.
Casualidades de la vida, hicieron que el que os está escribiendo estuviera presente en la convocatoria que se hacía desde la FUNDACIÓN DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE, en su centro de la capital barcelonesa.
Para mi sorpresa, estaba presente como imagen de la campaña que se iba a presentar el guardameta del FC Barcelona y de la Selección Española, Víctor Valdés. Fue un honor conocer a tan insigne deportista, pero mucho más, el tener el inmenso placer de poder departir un rato con una extraordinaria persona.
Yo tenía un concepto muy distinto de éste muchacho. Para mi grata sorpresa, conocí a un chico implicado en los problemas de los demás, solidario y sobre todo, comprometido con el bienestar ajeno.
Enlazando con todo esto, quiero hablaros de un chaval que conocí en el almeriense barrio del “Puche”. Se llama David y vive, como todos sus convecinos, en una situación muy difícil. Sus padres no tienen trabajo y viven prácticamente en la indigencia, con la sola ayuda, de las magníficas obras sociales que hacen en dicho barrio algunas ONGS.
Además, el pequeño David, con tan solo diez años, tiene otro gran problema. No es otro, que los médicos le diagnosticaron la enfermedad de la que hemos hablado arriba. Si ya de por sí, el padecer una dolencia de este tipo es complicado y difícil para cualquiera de los enfermos que la tienen, imaginen ustedes, lo que es verse en un entorno como ese y con las pocas posibilidades, con las que cuenta la familia de David.
El chaval, aficionado de la UD Almería, gracias a las gestiones que han hecho algunos amigos en la capital del poniente andaluz, presenciará mañana en directo el partido de vuelta de la Copa del Rey, que enfrentará al equipo local frente al FC Barcelona. Además, tendrá la oportunidad (te estaré eternamente agradecido, amigo Víctor), de conocer a algunas de las figuras del equipo catalán (desconozco la convocatoria), pero sobre todo, me ha prometido que se pondrá la camiseta del Sevilla FC, que con el número 18 de Álvaro Negredo un servidor le va a regalar mañana. Porque mi querido David, me dice entre lágrimas, que quiere ser sevillista. Yo le he contestado, que no es cuestión de quererlo, es que ya para mí, y espero que para muchos de ustedes, lo es.
Pronto tendrá David la oportunidad de conocer a su ídolo Negredo, también nos iremos a comer un día de estos, con nuestro Antonio Luna y algunos de sus compañeros. Pero sobre todo, los que estéis en la tele, si veis una camiseta del Sevilla que lleva puesta un chaval de diez años, que sepáis que es nuestro querido David.
Así que mañana, estaremos en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo, para rápidamente acudir a la caza de un sitio donde ver nuestro partido, que no es otro, que la victoria en Chamartín de los nuestros, que será la catapulta para una nueva final.
Espero que se cumplan nuestros sueños. Tan solo me queda pediros desde aquí, un poco de compromiso con estas personas que tan mal lo están pasando. En lo deportivo, pues que seamos capaces de amargar al portugués, el resto de su estancia en España. Un abrazo amigos.