Hacía ya algún tiempo que el Sevilla Fútbol Club no vivía un “envite” de estas características. El partido se las traía, el calendario había sido al menos curioso con los emparejamientos del Sevilla. Llegaba el poderoso Real Madrid, para dentro de quince días, recibir al otro grande de la liga en Nervión.
Nadie en los prolegómenos se imaginaba lo que veríamos en el encuentro. Tuve la oportunidad de departir con muchos amigos en la previa y ciertamente no recuerdo a ninguno que diera un céntimo por lo nuestros en el partido de ayer. Acaba de ganar el FC Barcelona en Getafe y en esos momentos la diferencia con el Madrid se iba a ocho puntos.
Pero el Sevilla fue el Sevilla de antaño. Tuvimos la fortuna que en una jugada de estrategia en el primer minuto de encuentro en un córner botado desde la derecha, entrara Trochowski desde atrás para poner el uno a cero en el marcador.
Quedaba todo el partido por delante. El Madrid es un equipo plagado de estrellas que puede crearte peligro en cualquier momento. Pero no, de ahí al final del partido, apenas alguna falta lanzada por Ronaldo y poco más. El “gigante” capitalino dobló las rodillas ante el entusiasmo y la actitud de los locales.
Magnífico el trabajo de los defensas. Con un Cicinho extraordinario, tanto en labores defensivas, como en el desdoble a Jesús Navas. Muy bien la pareja de centrales, con Spahic y Botía, que en ningún momento se complicaron e hicieron la “vida imposible” tanto al “desquiciado” Higuain como posteriormente a Benzemá. Cumplidor como siempre Fernando Navarro. A lo suyo, que no es precisamente las labores atacantes, pero muy seguro en defensa.
Pero la clave de todo estuvo en el centro del campo. Dispuso Michel una pareja de medioscentros con Medel y Maduro. Yo creo que ahí estuvo la clave del partido. Ahogaron en todo momento tanto a Xabi Alonso como a Ozil, Modric y todo madridista que osara construir algo de juego para su equipo. Trochowski se “volcó” al lado izquierdo, mientras que Rakitic hacía las veces de mediapunta.
Navas estuvo como siempre inconmensurable. La rapidez y verticalidad del palaciego es extraordinaria. Si además tiene el apoyo de Cicinho (no le pidamos ni comparemos con quién no es), lucirá mucho más en su juego.
Arriba del todo Negredo. Manteniendo una pelea continua con Pepe y Ramos. El vallecano no está del todo fino, pero mientras le aguantó el físico, hizo un partido muy digno.
El Sevilla le ganó al Madrid, a “lo Madrid”. Defendiendo al límite y aprovechando su oportunidad. Saliendo a la contra con muchísimo peligro y manteniendo siempre la “compostura” sobre el terreno de juago.
Partido para ilusionarse, ocho de doce puntos en liga, invicto (lástima los puntos que nos dejamos en Vallecas) y con una actitud, que de prolongarse en el tiempo, no os quepa la menor duda, que llevará al Club a ocupar plaza europea después de dos años sin ella.


