Cuando llegué al Estadio, acompañado de mi querido amigo Evelio, nada más pasar el torno, nos entregan la hojilla de las alineaciones del partido de hoy. Nos costó diez minutos ordenar al equipo, pues como ustedes sabrán, los jugadores vienen colocados según su número.
Hasta cinco mensajes recibo antes del comienzo del encuentro. Todos mostraban la misma perplejidad que nosotros ante el equipo inicial, que ponía en liza Gregorio Manzano.
Jugó el Sevilla, con una defensa con tres centrales claros (aunque Sergio Sánchez empezara los primeros diez minutos de lateral, vayamos al grueso del partido) Alexis, Sergio Sánchez y Fernando Navarro, dejando como “carrilleros” a Martín Cáceres y Dabo. Un centro del campo con Renato, Zokora y Romaric. Kanouté de enganche y Negredo en punta.
Debo reconocer, que ni los amigos de los sms, ni nadie de los compañeros de localidad, nos esperábamos lo que iba a suceder a continuación y todo eran críticas y palabras como “suicidio”, “éste lo que pretende es que lo cesen”, “se la fue la chola”.
Pues queridos amigos, tras los clásicos minutos de tanteo, en el minuto siete, un centro deficiente de Dabo, es rechazado fallidamente por la defensa amarilla y le llega el balón a Negredo, que tras superar al portero, cantaba el gol, cuando Renato, remacha en la línea.
La eliminatoria se pone excelente nada más comenzar el partido de vuelta. Manzano manda a Cáceres al costado derecho, metiendo al reaparecido Sergio Sánchez en el eje de la defensa.
El Villarreal se hace con el mando del partido, llegando incluso a tener un cabezazo al larguero y otra ocasión clarísima que saca Varas de forma soberbia. Pero el dominio de los catellonenses se hace infructuoso cara al marcador y el Sevilla, con una defensa pobladísima, trata de llegar al descanso, con ventaja en el marcador y obligando al contrario a hacer dos goles para superarlo.
Pero es que, si fue providencial el comienzo del partido, la segunda parte no lo fue menos, pues en los minutos 2 y 4, dos jugadas calcadas, de córner, con centro de Romaric, son rematadas, la primera por Kanouté y la segunda por Alexis poniendo el tres a cero en el electrónico.
Ahí se terminó la eliminatoria. Desde entonces, el Villarreal, ni quería, ni podía y el Sevilla controlaba el partido de forma cómoda. Javi Varas, no pasó por ningún apuro en éste segundo tiempo, pero tampoco el Sevilla tuvo grandes ocasiones, aunque si alguna aislada, en las botas de Negredo, que a pesar de no marcar, realizó un gran encuentro.
Cuarta semifinal en cinco años y sexta en los últimos ocho. Como dato numérico, también deciros, que en 16 ocasiones jugó el Sevilla una semifinal copera, ganando e 7 y siendo eliminado en nueve.
Ahora a esperar rival el próximo jueves. Todo apunta a que será el Real Madrid, pero quien sabe, a lo mejor, es nuestra última víctima en una final, el rival con quien disputarla.
Podemos sacar las conclusiones que queramos, además espero que la plasméis en los comentarios, pero ni un solo pero, valga la redundancia, se le puede poner al señor Manzano del planteamiento. Puede gustar más o menos, pero lo que está claro, es que con la pegada de éste equipo, el mantener la portería a cero, es sinónimo de triunfo.
Del Villarreal, pues tengo la duda de saber con qué ánimo se ha presentado en Sevilla. Muchos lesionados e importantes y algunos titulares en el banquillo. Mi opinión es que se quieren asegurar la tercera plaza, pero también choca con las declaraciones de su entrenador, que decía querer un título éste año.
De Luna, de su renovación, de su cesión y de otras cosas, tiempo tendremos de hablar mañana. Hoy es día de disfrutar, de éste nuevo “alegrón” que nos ha dado nuestro equipo. Por tanto amigos, a celebrarlo. Espero vuestros comentarios.

