
Lo vivido esta noche en el Ramón Sánchez Pizjuán, no puede calificarse de otra manera que de vergüenza. Y ahora nos extenderemos en el comentario. De momento no es normal lo vivido en la víspera, con la no convocatoria de Luis Fabiano, más aun, cuando el malí Kanouté apenas había entrenado durante la semana por unas molestias virales.
Entonces el técnico del Sevilla (al menos a esta hora no tengo conocimiento de lo contrario) dio las correspondientes explicaciones en la rueda de prensa previa al choque, aludiendo a la baja forma del paulista para no convocarlo. Pero claro, como en este Sevilla 10/11 todo es tan raro, de pronto aparecen de nuevo las molestias de Frederic y rápidamente es convocado Luis Fabiano en la mañana de hoy.
Pero no acaba esto aquí. El tuerto de marras que no está mirando desde hace no sé cuanto tiempo, estaba atento al calentamiento, cuando de pronto Martín Cáceres siente unas molestias en la espalda, que le dan la titularidad a Alexis Ruano.
Con todo esto, el Sevilla sale con el famoso y para muchos milagroso 4-3-3. Con Konko en la derecha y Navarro en la Izquierda, Zokora, Guarente y Cigarini formando el centro del campo y Alfaro y Perotti ocupando las bandas, dejando en punta a Negredo.
No fue malo el comienzo del partido del Sevilla, al punto que en el minuto siete, Perotti saca una falta directa que se estrella en el poste derecho de la portería de Toño. Cinco minutos más tarde, un intento de remate de Alfaro, termina con un puñetazo del portero visitante, que el árbitro castiga con penalti y tarjeta para el cancerbero. Álvaro Negredo se encarga de poner el 1 a 0 en el marcador. Reseñable también un mano a mano de Perotti, que tras intentar driblar al portero, se convierte en una parada inextremis de éste. Y ahí, se acabó el Sevilla. A partir de entonces el Racing se hace dueño total de la situación y el Sevilla FC, pues a lo suyo, a trotar, viendo como los racingistas se pasaban el balón si precisión ninguna.
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica del último cuarto de hora de la primera parte. Y claro, andando no se puede ganar a ningún equipo de primera división española. Y eso es lo que hizo el Sevilla en la segunda mitad. Jugar andando, o como diría aquel, con un “trote cochinero” que presagiaba lo peor. Y llegó el drama. Era el minuto 54, cuando en un avance de los santanderinos por la izquierda, se produce un centro, Zokora mide mal (¿cuántas veces mide mal este jugador?) y Pinillos empalma el balón a la red. A partir de entonces, el Rancing dueño y señor del partido y el Sevilla intentado a la desesperada, con cambios tardíos e inoperantes, hasta el pitido final.
Me cuentan, que al finalizar el partido, el guardameta y capitán del Sevilla FC se ha encarado con los aficionados de Gol Norte. De confirmarse este extremo, solo decir, que un profesional, tiene que comportarse como tal y no entrar en cuitas que no le corresponden, mucho más, cuando los aficionados nos hemos marchado del Estadio sonrojados por EL ESPANTOSO RIDÍCULO, que han hecho él y el que los dirige, o mejor tendríamos que decir, quienes los dirigen (saquen ustedes conclusiones)
Este equipo no juega a nada. Tácticamente no está trabajado, los fichajes no aportan absolutamente nada (vaya los tres millones que nos va a costar la cesión de Cigarini) y encima, tenemos que escuchar una vez y otra, que lo que tenemos que hacer es animar. Pues eso es lo que ha hecho un servidor, que cuando se terminó el partido, agachó su cabeza y se fue avergonzado a su casa. Después de ver, como un Racing de Santander (no son tan malos como los del Braga, pero tampoco son un primor) nos ha pintado la cara de forma BOCHORNOSA. Encima de tener que pagar LOS ABONOS MÁS CAROS DE ESPAÑA y teniendo que soportar un discurso de achaques constantes, culpando a todo el mundo, menos a los verdaderos responsables. Ahora no está Jiménez, veremos qué pasa. Yo estoy dictando la crónica por teléfono y seguramente pasaré una mala noche. Como todos ustedes, supongo. Ahora es vuestro turno para decir lo que queráis.
Entonces el técnico del Sevilla (al menos a esta hora no tengo conocimiento de lo contrario) dio las correspondientes explicaciones en la rueda de prensa previa al choque, aludiendo a la baja forma del paulista para no convocarlo. Pero claro, como en este Sevilla 10/11 todo es tan raro, de pronto aparecen de nuevo las molestias de Frederic y rápidamente es convocado Luis Fabiano en la mañana de hoy.
Pero no acaba esto aquí. El tuerto de marras que no está mirando desde hace no sé cuanto tiempo, estaba atento al calentamiento, cuando de pronto Martín Cáceres siente unas molestias en la espalda, que le dan la titularidad a Alexis Ruano.
Con todo esto, el Sevilla sale con el famoso y para muchos milagroso 4-3-3. Con Konko en la derecha y Navarro en la Izquierda, Zokora, Guarente y Cigarini formando el centro del campo y Alfaro y Perotti ocupando las bandas, dejando en punta a Negredo.
No fue malo el comienzo del partido del Sevilla, al punto que en el minuto siete, Perotti saca una falta directa que se estrella en el poste derecho de la portería de Toño. Cinco minutos más tarde, un intento de remate de Alfaro, termina con un puñetazo del portero visitante, que el árbitro castiga con penalti y tarjeta para el cancerbero. Álvaro Negredo se encarga de poner el 1 a 0 en el marcador. Reseñable también un mano a mano de Perotti, que tras intentar driblar al portero, se convierte en una parada inextremis de éste. Y ahí, se acabó el Sevilla. A partir de entonces el Racing se hace dueño total de la situación y el Sevilla FC, pues a lo suyo, a trotar, viendo como los racingistas se pasaban el balón si precisión ninguna.
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica del último cuarto de hora de la primera parte. Y claro, andando no se puede ganar a ningún equipo de primera división española. Y eso es lo que hizo el Sevilla en la segunda mitad. Jugar andando, o como diría aquel, con un “trote cochinero” que presagiaba lo peor. Y llegó el drama. Era el minuto 54, cuando en un avance de los santanderinos por la izquierda, se produce un centro, Zokora mide mal (¿cuántas veces mide mal este jugador?) y Pinillos empalma el balón a la red. A partir de entonces, el Rancing dueño y señor del partido y el Sevilla intentado a la desesperada, con cambios tardíos e inoperantes, hasta el pitido final.
Me cuentan, que al finalizar el partido, el guardameta y capitán del Sevilla FC se ha encarado con los aficionados de Gol Norte. De confirmarse este extremo, solo decir, que un profesional, tiene que comportarse como tal y no entrar en cuitas que no le corresponden, mucho más, cuando los aficionados nos hemos marchado del Estadio sonrojados por EL ESPANTOSO RIDÍCULO, que han hecho él y el que los dirige, o mejor tendríamos que decir, quienes los dirigen (saquen ustedes conclusiones)
Este equipo no juega a nada. Tácticamente no está trabajado, los fichajes no aportan absolutamente nada (vaya los tres millones que nos va a costar la cesión de Cigarini) y encima, tenemos que escuchar una vez y otra, que lo que tenemos que hacer es animar. Pues eso es lo que ha hecho un servidor, que cuando se terminó el partido, agachó su cabeza y se fue avergonzado a su casa. Después de ver, como un Racing de Santander (no son tan malos como los del Braga, pero tampoco son un primor) nos ha pintado la cara de forma BOCHORNOSA. Encima de tener que pagar LOS ABONOS MÁS CAROS DE ESPAÑA y teniendo que soportar un discurso de achaques constantes, culpando a todo el mundo, menos a los verdaderos responsables. Ahora no está Jiménez, veremos qué pasa. Yo estoy dictando la crónica por teléfono y seguramente pasaré una mala noche. Como todos ustedes, supongo. Ahora es vuestro turno para decir lo que queráis.





