Retroceso sin excusas, partido sin actitud y sin intensidad.
El equipo estuvo mal, desde el principio hasta el final.
La primera parte estuvo igualada, lo que ya quiere decir que
no se estuvo bien si enfrente tienes al Celta de Vigo. Pero lo de la segunda es
para analizar.
El sistema que empleo Michel en el día de ayer no funciona
en este Sevilla. Al menos con los “mimbres” que ayer dispuso sobre el terreno
de juego.
Las bajas no pueden ser excusas y hasta el propio Michel lo
dijo antes del comienzo del choque. Por tanto, mucho que analizar y corregir en
estas dos semanas sin liga.
Poco que salvar del partido de anoche, a lo mejor reseñar de
nuevo, que Navas está muy por delante del resto, pero poco más. Ayer el Sevilla
que vimos poco difiere del de Marcelino de la temporada pasada, con un dato muy
a tener en cuenta, que este año tenemos cuatro puntos menos que la temporada anterior
y fíjense ustedes como terminó la cosa.
No entro en valoraciones técnicas ni tácticas. Todo fue un
desastre. Los que no estaban porque no estaban y los que jugaron, porque
algunos demostraron que este Club les viene muy grande.
Se necesitan soluciones pronto. Si el Sevilla comienza a
hacer el ridículo por estos campos, habrá que tomar medidas, pues el “los
análisis en mayo” con el que convivimos el año pasado, ya vieron ustedes como
terminó.
Quiero pensar que ha sido un mal día, de lo contrario, con
una parte de la afición en contra, con “telarañas” en las cuentas corrientes y
con el vacío que produce la marcha de Cruz y la salida de Carrión del Consejo,
me temo que comenzará muy pronto la polémica.
No quiero ser mal agorero, y además reitero que prefiero
pensar que es un mal día. Pero a estas cosas o le pones solución rápidamente o
los acontecimientos terminan superándote.
