La empresa no era ni mucho menos fácil. Ya en la previa lo comentaba con la legión de amigos blogueros que nos encontramos en los aledaños.
Pero el partido era difícil, porque nosotros mismos nos complicamos la vida la semana pasada en Hannover, donde el equipo no estuvo a la altura deseada y el técnico adoleció de los mismos errores que hicieron que la temporada pasada, nos clasificáramos “inextremis” para disputar la previa de Europa League.
El sistema sigue siendo absolutamente el mismo y la colocación en el campo, absolutamente la misma.
La única esperanza que albergábamos es la flojedad del equipo alemán, que ha demostrado en los dos partidos, que no pasa de ser un equipo “correcto” en lo físico y ordenado sobre el césped.
Como dijo el nuevo técnico, no es el 25 de agosto, fecha para sacar conclusiones, pero lo que si hemos podido ver es que se peca de los fallos de antaño.
Y lo más desagradable, que DESPUES DE HABER ESTADO DISPUTANDO COMPETICIÓN EUROPEA durante siete años seguidos, la temporada actual nos limitaremos a las competiciones domésticas.
Ya sé que muchos dicen que si hemos jugado competición europea, pero yo pregunto ¿jugamos el año pasado la Champions o la Europa League?
Mucho que mejorar para los próximos partidos y una sola cosa beneficiosa de cara a la presente temporada. Este año el equipo estará mucho más “fresco” para la disputa de la Copa del Rey y la Liga.
