Calificar el partido como malo, sería injusto, calificarlo de bueno sería MENTIRA. El Sevilla ha tenido la “suerte” de ponerse muy por delante, en los primeros quince minutos. El tiempo que a Dider Zokora le duró las ganas de jugar y correr.
Fue una arrancada del marfileño, la que propició una falta a unos cinco metros del borde al área, un poco escorada a la izquierda. Rakitic coloca la pelota magistralmente en la red, quedándose Diego López como una estatua bajo los palos. Pero en el minuto catorce, un magistral balón de Diego Perotti, llega a Negredo, que escorado a la derecha, supera al defensor y ante la salida del cancerbero visitante, la coloca por encima de éste, en una vaselina perfecta que sube el dos a cero al marcador.
Pero ahí se terminó el Sevilla. Zokora desapareció y el entrenador del Villarreal hace una variante táctica, colocando a Carlos Marchena en el centro del campo y el juego pasó a ser totalmente amarillo. El Villarreal dominaba el balón y el tiempo del juego, pero un inconmensurable Javi Varas y la madera, nos permitieron marcharnos al descanso con dos a cero a favor.
El segundo tiempo comenzó de la misma manera que terminó la primera parte. Gregorio Manzano no sabía como contrarrestar el juego de los de Garrido. No se enteraba literalmente de que iba la cosa. Y claro, con Varas en protagonista y los palos de nuevo, pues no hacía absolutamente nada, pues el margen en el marcador, le daba para ello.
Pero en el minuto 56, Marchena remata dentro del área y pone el dos a uno. En ese momento, Manzano reacciona, no sabemos si por “motu” propio o como el día del Barça, obedeciendo una orden y da entrada a Romaric, sacando del campo a un Rodri que hasta ese momento había pasado totalmente desapercibido.
Y solo tardó Romaric tres minutos, en recoger un extraordinario centro de Negredo, para colocar el tres a uno. Pero Garrido dio entrada a Rossi y Cani, mandando Manzano a los suyos a defender el resultado. Y si hay algo que éste Sevilla hace extraordinariamente mal, es defender, por tanto, seis minutos después, el italiano Rossi consigue un golazo que nos mete el miedo en el cuerpo a todos.
A partir de entonces, pues asedio total de los de Castellón, que por fortuna no tuvieron la suficiente puntería para igualar el partido. Además, en el minuto 84, Marchena comete una falta clarísima sobre Perotti, que le cuesta la segunda tarjeta y deja a los visitantes con diez.
Lo ocurrido de ahí al final, pues de VERGÜENZA. No lo puedo calificar de otra manera. A pesar de que Undiano Mallenco concedió cinco minutos de descuento, apenas se jugaron dos. Balones que aparecían lanzados al terreno de juego desde la grada. Recogepelotas que no ofrecían el balón a los jugadores. Un AUTÉNTICO DESPROPÓSITO, que como sevillista, me avergüenza y apena.
Siempre que ocurren cosas de éste tipo, se suele culpar a nuestro delegado Cristobal Soria. Yo estoy convencido que no es el responsable, al menos el único. Lo que sí digo y estaré muy atento, es que esas medidas que el Presidente Del Nido ha prometido después del encuentro no se queden en nada. Espero que los responsables sean castigados como merecen.
Estamos sextos, empatados con el séptimo. Por tanto, largo se va a hacer el final de liga. Esperemos que el Español siga fallando y que al menos podamos conservar la sexta plaza, misión nada fácil, después de analizar el calendario del Atlético. Pero como mal menor, que nos dé para jugar la INTERTOTO el año que viene.

