Mucha ilusión y mucha expectación ha suscitado el cambio de entrenador en el Sevilla Fútbol Club. Tanta, como que en el primer día de trabajo del madrileño Michel en la Ciudad Deportiva se han dado cita, casi mil aficionados.
Como no podía ser de otra manera, el Sevilla Fútbol Club cesó de forma fulminante en el día de ayer al técnico asturiano Marcelino y contrató a Michel para darle las riendas del primer equipo.
Tarde, bastante más tarde de lo debido, puso el Club fin a la etapa de Marcelino en el Sevilla, que de haberse quedado algún tiempo más, puede que inmiscuyera al equipo en una zona clasificatoria de consecuencias fatales.
Marcelino ya es historia del Sevilla, muchos respiramos tranquilos desde la mañana de ayer. Aficionados, jóvenes jugadores canteranos (hablo de todos) y sobre todo imagino que los responsables de la parcela económica que estarían “tiritando” ante la que se le podía venir encima.
Ahora toca hablar de Michel. No entiendo la reticencia de algunos (aunque la respeto) de igual manera que tampoco comprendo la “llorera” que se ha vivido en la despedida del asturiano (aunque también la respeto). Pero como decía toca abrir una nueva etapa. Yo tengo mucha confianza de que el nuevo entrenador, habida cuenta de la buena plantilla de la que dispone, devuelva al Club el prestigio que en estos siete meses había perdido con el anterior inquilino del banquillo.
Desde aquí manifestamos nuestro apoyo y nuestra confianza. Esperamos que todas sus decisiones estén en el camino de llevarnos a los triunfos que tanto necesitamos. Pero como ya he dicho en las redes sociales, seremos “severos” fiscalizadores del trabajo que lleve a cabo. Y por supuesto, contaremos en este blog todo lo que esperamos que sea bueno, de igual manera que resaltaremos sus errores, esperando que teniendo mejor suerte que con el anterior a la hora de subsanarlos. Bienvenido Michel.


